martes, junio 30, 2009

Los Kirchner no se van, pero siguen ciegos y sordos



Los Kirchner no se van, pero esto no significa que hayan escuchado el mensaje de las urnas. El fantasma de la huida intempestiva, ante el rechazo del electorado, se disipó. Pero nada indica que se quedan porque, al fin, comprendieron. Al contrario: ni el ex presidente ni la actual mandataria parecen haber entendido que siete de cada diez votantes están en desacuerdo con su forma de hacer política, y también con las decisiones que vienen tomando desde hace un año y medio. Se quedan porque son obstinados, y porque suponen que con los votos que todavía conservan pueden seguir ejerciendo el poder más o menos como hasta ahora.

Microclima

Las primeras palabras de Kirchner después de la derrota fueron las de un adolescente enojado que no acepta los límites de la realidad. Pero la conferencia de prensa de la Presidenta no resultó muy distinta. Cuando una buena parte de la sociedad esperaba que anunciara los cambios y las correcciones que la mayoría le viene reclamando, ella se limitó a relativizar la importancia de la derrota y de paso se dio el gusto de dar otra pequeña clase magistral de cómo un periodista debe formular una pregunta.

Hace un tiempo, un ex miembro de la mesa chica que soportó los peores momentos del matrimonio durante la crisis del campo, me dijo:

- Tienen un grave problema de microclima. Y el hecho de vivir en Olivos, con esas paredes tan altas y tan alejadas de lo que pasa en la calle, los hace más cerrados, menos permeables a la opinión de cualquiera.

Psicoanálisis

A esta altura, hasta un estudiante de Ciencia Política se daría cuenta que lo que deberían hacer Néstor y Cristina después del fracaso en la provincia de Buenos Aires, en la ciudad de Buenos Aires, en Santa Fe, Córdoba y también en Santa Cruz es justo lo que contiene la lectura del resultado, a saber:

* Transparentar los números del INDEC.
* Reconocer que la inseguridad es más que una sensación y ponerse a trabajar para atacarla.
* Convocar a los partidos políticos o los bloques opositores y consensuar leyes como el Acceso a la Información Pública y los necesarios cambios en el Consejo de la Magistratura para evitar que los jueces sean rehenes del poder de turno.

Con dos años y medio por delante y la capacidad para reconocer los errores cometidos en el ejercicio del poder, el gobierno no sólo podría recuperar consenso sino también presentarse como alternativa para 2011, porque la oposición no aparece todavía como un bloque homogéneo capaz de reemplazarlo.

Pero en las últimas horas los Kirchner han demostrado que siguen confundiendo autrocrítica con claudicación, cambio de rumbo con abandono de principios, y revisión de las fallas con traición a la patria.

-A veces pienso que lo de Néstor no es un problema político. Es un problema psicoanalítico- me explicó el mismo ex integrante de la mesa chica de decisión.

A este último diagnóstico, le aplicó un dato implacable:

-Hace treinta años que nadie los contradice y todos les festejan sus chistes. No es que les cuesta cambiar. No conciben otra manera de gobernar que esta.

Olla a presión

El problema no son ellos, sino la olla a presión de problemas irresueltos que conlleva esta forma de conducir. ¿Cuánto tiempo más puede resistir un Estado que manipula sus estádísticas y oculta o entorpece el acceso a la información? ¿Cuánto tiempo más puede resistir una política económica de tarifas congeladas combinadas con subsidios polémicos y retornos incluídos? ¿Cuánto más puede esconderse por debajo de la mesa la discrecionalidad del gasto público facilitada por el uso de los superpoderes? ¿Cuánto tiempo más puede una administración -golpeada por el grito de las urnas- gobernar como si hubiese ganado las elecciones?

Publicado también en El Cronista

jueves, junio 25, 2009

Gesto cobarde, patotero y repugnante



Señalar con el dedo y desde un lugar de enorme poder a un trabajador de prensa cuyo único pecado fue hacerle una pregunta sencilla es un gesto cobarde, patotero y repugnante.

No hay otra forma de calificar lo que acaba de hacer Néstor Kirchner con Marcelo Padovani, a cargo del móvil de América 24.

Se trató de una lucha evidentemente despareja: el hombre más poderoso de la Argentina, el presidente más rico de toda la historia del país, el que toma las decisiones más importantes del gobierno de su esposa y el que reparte millones de dólares a intendentes, empresarios subsidiados, medios de comunicaciones y periodistas chupamedias le grita de mala manera a un colega:
- A vos no te contesto, sos de América.

Y cuando él y sus compañeros intentaron defenderse, Kirchner miró a sus custodios al grito de:
- ¡Es del canal de De Narváez, lo manda De Narváez!

Ya lo había hecho antes con un periodista de Radio Continental, mientras los alcahuetes de turno lo aplaudían.

En esa oportunidad, igual que ahora, el patotero gigante y armado de su poder atacó a un trabajador desarmado y sorprendido en su buena fe.

Kirchner está yendo demasiado lejos.

No importa que estemos en el medio de la campaña.

No importa el medio donde circunstancialmente trabajemos.

El ex presidente ha cometido un acto cobarde, intolerante y condenable.

Ahora se entiende más por qué no da entrevistas mano a mano y sin condiciones.

Ahora se comprende más porque la mayoría de los argentinos, aún los que están de acuerdo con algunas decisiones, no va a votar a un ex presidente que grita, espía, señala, acusa y abusa de su poder.

lunes, junio 22, 2009

Carta a Fernando Peña



Querido Fernando:

Puto lindo.

Actor. Artista.

Alma desesperada que pide amor sin límites.

¿Estarás ahora un poco más tranquilo?

¿Te sentirás ahora verdaderamente en paz?

Quiero que sepas que te mentí.

Que cuando este verano, arriba de un avión que se movía demasiado me preguntaste si asistiría a tu próximo velatorio y te respondí ni en pedo, en realidad no cumplí.

Porque ni bien me enteré, sentí un impulso irrefrenable de verte.

Necesitaba saber si estabas muerto en serio.

Necesitaba saber si no sería otro de tus chistes de humor negro.

Necesitaba constatar tu coherencia brutal.

Verificar la prueba de tu sentencia, cuando me dijiste una noche, hace ya bastante:

-Prefiero morirme joven a tener una vida de mierda.

Así que fui a verte y a tocarte. Entonces comprobé, una vez más, la absoluta fidelidad entre tus palabras y tus actos.

Estabas radiante. Con tus uñas pintadas de colores, tus collares y esa túnica tan delicada e intensa a la vez.

Estabas sonriente, sin la más mínima huella del dolor que soportaste las últimas horas.

Estabas lindo, haciendo juego con la música y los íntimos festejos de la gente que te amó.

Te hubieras cagado de risa si hubieses escuchado el contundente epitafio que me recitó al oído Miguelito Rep:

-Molestó bastante. Dejó su marca. Vivió y murió como se le cantó el culo.

Insoportable y molesto Fernando Peña:

Tenías razón.

A la mayoría de la gente no le pasa nada. Vive como una sombra y muere porque le toca. Sólo algunos, unos pocas almas revoltosas, eligen como vivir. Pero vos fuiste más allá. Porque también decidiste, con asombrosa aproximación, cuándo y cómo morir.

El mundo sería un lugar mejor si muchos pudiéramos hacer lo mismo.

Qué pasará después de las elecciones




Estos son los escenarios posibles para las elecciones del próximo domingo 28 de junio en la provincia de Buenos Aires.

Ventaja K

• Un final cabeza a cabeza, como marcan las encuestas más serias: con una ventaja de un par de puntos para el peronismo disidente, si se atiende a los trabajos que no incluyen la consulta personal a quienes no tienen teléfono. O con una ventaja mínima del kirchnerismo, si se presta atención a los sondeos que incluyen en su universo más gente sin trabajo y menos informada.

En este contexto, las picardías de los intendentes y los punteros podrían llegar a definir la elección a favor de Néstor Kirchner por un margen escaso pero suficiente para reivindicarse como uno de los grandes triunfadores de la competencia.

Si este escenario se confirma, el ex presidente afirmará que no sólo le ganó a Francisco De Narváez, Mauricio Macri, la derecha y los conspiradores destituyentes. También interpretará que le ganó a Clarín, e irá a fondo para impedir que ese multimedio ponga un pie en Telecom. Es decir: el negocio del triple play. Además, intentará ser candidato a presidente en el año 2001, y usará a todas las herramientas disponibles para lograrlo. Si además Carlos Reutemann pierde en la provincia de Santa Fe, comenzará a disputar con Daniel Scioli la sucesión de la presidenta Cristina Fernández.

La ola

• Una contundente victoria de Unión-Pro, por más del cinco por ciento de los votos. Se daría entonces una situación similar a la que se presentó en 1997, cuando Graciela Fernández Meijide le ganó sin atenuantes a Hilda Chiche Duhalde, a pesar de que el aparato del Partido Justicialista puso toda su poderosa maquinaria a favor de la esposa del ex presidente. Lo que pasó entonces fue que la ola antiduhaldista fue tan fuerte, que ni siquiera el control de la mayoría de las mesas donde se votó pudo evitar la derrota. ¿Le está pasando lo mismo al kirchnerismo? Todavía no está tan claro, aunque la proyección de indecisos sigue jugando a favor de De Narváez.

Y no es porque el empresario sea considerado la “nueva esperanza blanca” de la provincia de Buenos Aires. Es porque se lo ve como el instrumento capaz de quitarle a Kirchner la soberbia, la capacidad de maltrato y buena parte de su poder.

La tapa del lunes

Kirchner no se equivoca cuando sostiene que tan importante es el resultado de las elecciones como la tapa de los principales medios del lunes 29.

Estos son algunos de los más importantes títulos que podrían ser escritos en la mayoría de los más grandes medios:

• Contundente derrota del oficialismo: Cayó Kirchner y perdió la mayoría en Diputados.
• Kirchner ganó en la provincia pero el PJ perdió la mayoría en el Congreso.
• Perdió Kirchner, ganó Reutemann y la interna del PJ está al rojo vivo.
• Ajustada victoria del Frente para la Victoria. Kirchner dijo que ganó contra todos.
• Michetti ganó cómoda en la Ciudad. Solanas dio la sorpresa. Todavía no se sabe si Carrió ingresará a la Cámara de Diputados.
• Ganó Giustiniani y Binner se posiciona para la candidatura presidencial.
• El Partido Justicialista cerca de su piso histórico en todo el país.
• Primero el PJ y segundo el Acuerdo Cívico y Social en todo el país.
• Ganó De Narváez, perdió Reutemann y Macri se posiciona como candidato a presidente.

El día después


Pase lo que pase, el país no debería estallar.

Podrán subir las tarifas de luz y gas, la cuota de la medicina prepaga y las expensas, aumentar todavía más la desocupación y también el precio del dólar; el boleto de colectivos, trenes y subtes.

También es probable que se generen fuertes discusiones políticas entre julio y diciembre entre el Parlamento que no se acaba de ir y el que pugna por ingresar.

Sin embargo, es difícil pensar en una Argentina parecida a la de diciembre de 2001. También en el anuncio de una entrega anticipada del poder.

Néstor y Cristina amenazaron con renunciar la fatídica madrugada del voto no positivo y podrían hacerlo de nuevo, a puertas cerradas, para provocar un efecto político entre sus más fieles seguidores. Pero una cosa es montar una escena y otra cosa es hacerlo de verdad. La Presidenta, y sobretodo el ex presidente, saben que los colocaría, ante la sociedad, en un lugar muy parecido al de Fernando De la Rúa. Y generaría, en los factores de poder económicos, políticos y judiciales, el deseo de hacerles pagar por sus pecados.

Kirchner puede parecer loco, pero no es un suicida.

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martes, junio 16, 2009

Últimas noticias sobre la campaña sucia


Juez Federico Faggionato Márquez

¿Es capaz el juez federal Federico Faggionato Márquez de enviar a la fuerza pública para obligar a declarar en persona a Francisco De Narváez, en la causa por la que se investiga a Mario Segovia, el denominado “Rey de la Efedrina”? ¿Deberían los operadores de Néstor Kirchner presionar a fondo para que el magistrado al que tomaron como rehén se decida finalmente a hacerlo? ¿Cuál debería ser, en ese caso, la conducta del primer candidato de Unión-Pro? ¿Cómo reaccionarían los principales dirigentes políticos de la Argentina y los más poderosos medios de comunicación? ¿Qué efectos tendría semejante bomba en las últimas dos semanas de campaña electoral?.

Todas estas preguntas están presentes en los comandos de Néstor Kirchner y De Narváez, cuando todavía faltan dos semanas para que termine la campaña electoral más sucia desde el retorno a la democracia, en diciembre de 1983.

Capaz de todo

La respuesta a la primera pregunta es afirmativa: Faggionato es capaz de cualquier cosa. Inlcuso de obligar a declarar a De Narváez con el auxilio de la Policía Federal. El juez considera al empresario como parte de una asociación ilícita para traficar efedrina. Bajo esa acusación, le exigió que se presente el pasado miércoles 10 de junio, pero De Narvaéz se excusó, lo recusó, y lo consideró parcial. Faggionato había declarado, textualmente:

-No va a zafar así nomás.

Y el involucrado se tomó de esa afirmación para anticipar que el juez no sería neutral.

La recusación está ahora en manos de la Cámara de San Martín. Pero sus miembros podrían resolver la cuestión después del 28 de junio, cuando la foto que hoy precisa al kirchnerismo ya no impactará en la enrevesada campaña. ¿Qué podría hacer entonces Faggionato? Pedir a Diputados el desafuero de De Narváez para entonces sí, enviarle la fuerza pública. ¿Y cómo seguiría la película? Con una cámara baja polarizada, entre los deseos de Kirchner y Faggionato y las que suponen que De Narváez es víctima de una campaña que se embarra más a medida que aparecen encuestas que lo dan como ganador. ¿Le conviene este debate al Frente para la Victoria? Los últimos sondeos indican que no: que las declaraciones del ex presidente pidiendo a su adversario que vaya a declarar hicieron que muchos indecisos se terminaran de inclinar por el peronismo disidente.

¿Esto quiere decir que Faggionato no se dará el gusto de exhibir a su sospechado como si fuera un delincuente que rehuye de la justicia? Está por verse. Dos juristas de renombre coincidieron en asegurar que, en los papeles, el magistrado estaría impedido de tomar semejante decisión sin un pronunciamiento de la mayoría de los diputados a favor del desafuero. Pero ambos agregaron que en la Argentina todo es posible, y todavía más, en el medio de estas elecciones del diablo.

¿Más mugre?

Si a los operadores kirchneristas en el Consejo de la Magistratura, o a los agentes de la SIDE deberían seguir presionando o no a Faggionato para conseguir la foto tan ansiada, es una pregunta que todavía no tiene una respuesta definitiva. En el entorno del ex presidente hay quienes afirman que no hay que “victimizar más a De Narváez”. “Vamos a perder hasta los votos propios”, piensan funcionarios como Sergio Massa y Juan Carlos Mazzón. En cambio otros, como el diputado nacional Carlos Kunkel, suponen que una cosa es la reacción de los medios “opositores” y otra cosa son los votantes que no leen los diarios todos los días y “quienes no eligirían, de ninguna manera, a un candidato vinculado con el narcotráfico”.

Las mismas dudas, pero desde la postura opuesta, existen entre quienes manejan la campaña del hombre que le podría ganar a Kirchner.

Euforia y duda

La semana que pasó reinó la euforia. No sólo por el impacto de la primera encuesta que lo puso por encima de la lista del Frente para la Victoria, sino también por la foto y la solidaridad del vicepresidente Julio Cobos. Pero los asesores más precavidos empezaron a preguntarse.
-¿No es hora que Francisco explique con lujo de detalles por qué razón un empleado suyo tenía un celular desde el que se comunicaron con Mario Segovia?

El debate gira entre quienes piensan que ya lo explicó, y sus afirmaciones fueron suficientes, y entre quienes sostienen que hay que salir ya a desinflar las nuevas acusaciones genéricas de Margarita Stolbizer y Elisa Carrió. Acusaciones que cubren a De Narváez con un manto de sospecha, mientras le piden a su colega que vaya a declarar a tribunales.

-No la entiendo a Carrió -dijo alguien de la mesa chica de Unión-Pro-. Primero dice que Francisco es víctima de una campaña sucia y fascista. Se solidariza con él porque recuerda que a Enrique Olivera le pasó lo mismo a pocos días de las legislativas de 2005. ¿Y ahora resulta que se vuelve funcional a quienes motoriza la campaña sucia?, se preguntó.

El primer candidato de Unión-Pro por la provincia de Buenos Aires está tranquilo, pero espera un nuevo ataque. Una maniobra de la misma o mayor envergadura que el caso de la efedrina. Desde una nueva denuncia de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) hasta divulgación de datos falsos sobre sus empresas y miembros de su familia.

La más pobre


No sólo se trata de la campaña más sucia desde el retorno de la democracia. También de la más pobre y la más vacía. Los golpes bajos van primeros en el ránking de la información electoral más consumida. Le sigue, pegadito, Gran Cuñado. E inmediatamente después, las encuestas que publican los medios sin aclarar que a unas las paga el Gobierno y a otras la oposición.

Ninguno de los candidatos está pensando en el lunes 29, pero sería mejor que lo hicieran. Desde el fantasma de la devaluación hasta el aumento de las tarifas de servicios públicos, las expensas, la medicina prepaga, algunos impuestos y los productos de la canasta básica, hay una agenda real que debe ser abordada.

Publicado en El Cronista

lunes, junio 08, 2009

Una bomba en el comando de campaña kirchnerista



La publicación de la primera encuesta en la que Francisco De Narváez le gana a Néstor Kirchner por un poco más de tres puntos cayó como una bomba atómica en el comité de campaña del ex presidente. En las próximas horas, voceros del kirchnerismo saldrán a decir que la encuestadora no es neutral y que la publicación del sondeo forma parte de la campaña “destituyente” del diario La Nación contra el gobierno democrático. Además, lanzarán con mucha fuerza y ningún disimulo una decena de maniobras destinadas a ensuciar a De Narváez, Felipe Solá, Gabriela Michetti y Mauricio Macri, en ese orden de intensidad.

Empate

La táctica K de mostrar encuestas en las que el candidato oficialista ganaba por una diferencia de más del diez por ciento se empezó a chocar con otra realidad: la sensación de que existe un “empate técnico” cuyo final, a toda orquesta, se conocerá el mismo día de la elección.

La operación tenía su razón de ser: pretendía instalar la idea de que Kirchner ya ganó, para que intendentes del conurbano -y empresarios, sindicalistas, medios y periodistas que siempre juegan a ganador- se pusieran del lado del Frente para la Victoria (FPV) en los últimos días, y así terminaran de inclinar el peso hacia su boleta.

Mala noticia

La nueva noticia del apretado supuesto triunfo de De Narváez también le está poniendo un límite al juego del PJ disidente. Dijo un hombre muy cercano a Jaime Durán Barba, el hombre que trabaja para esta fuerza política:

- Nosotros hubiéramos preferido que la encuesta se publicara más adelante.
- ¿Por qué?- se le preguntó.
- Porque ahora Kirchner tendrá un margen de veinte días y recursos ilimitados para hacernos la vida imposible- respondió.

Los números de Durán Barba son, todavía, inestables. Le dan al peronismo disidente una ventaja de dos puntos en toda la provincia. Pero la cifra se da vuelta cuando se mide el día siguiente. El analista considera que en una competencia tan reñida, la publicación de los sondeos pueden influir para bien o para mal, de acuerdo a como se manipulen. El siempre prefiere hacer público que Pro está más debajo de lo que realmente está, para neutralizar la reacción de los contrincantes.

-Pasó con Macri en la primera vuelta como candidato a jefe de Gobierno de la Ciudad: todo el país decía que tenía muchos menos votos de los que sacó. Está pasando con Gabriela: muchos estudios la muestran estancada pero va a terminar logrando el 40 por ciento de los votos. Y debería pasar con Francisco, porque su intención de voto no baja y la de Kirchner parece haber llegado a su techo. Lástima que la encuesta de Poliarquía le hará subir la guardia y pegar más golpes bajos antes de tiempo- explicó el técnico cercano al equipo de Durán.

Qué se vota

Los que estudian respuestas cualitativas para saber dónde poner el acento en la campaña ya no tienen dudas: se vota a favor o en contra de Kirchner; a favor o en contra del modelo; se elige entre lo ya conocido y lo nuevo por conocer.

En este marco, la polarización entre el ex presidente y el empresario es cada vez mayor, en detrimento de la candidata Margarita Stolbizer. Y se supone que se ampliará a medida que se acerque la fecha de la elección.

Todos los encuestadores, a esta altura, saben:

• que un 60 por ciento jamás votará al Frente para la Victoria, por hartazgo, por decepción, porque manejó de manera desastrosa el conflicto del campo o porque no quiere todos los días un conflicto.
• Que todavía hay un 20 por ciento de indecisos que podrían votar a cualquiera.

La tarea que está haciendo el Acuerdo Cívico y Social es convencer que votar a Kirchner o a De Narváez es optar por más de lo mismo.

El trabajo del gobierno es otro: inducir a quienes están a punto de elegir a De Narváez como la alternativa para el cambio y lograr que no lo hagan. Esta es la razón que explica la campaña sucia para vincularlo con la efedrina, ponerle un candidato trucho con el mismo apellido y hacer creer el candidato de Unión-Pro hizo fuerza a favor del seleccionado de Colombia.

El desafió del peronismo disidente es convencer a los indecisos sobre la capacidad de encabezar un proyecto en lugar del kirchernismo, con la misma vocación de poder pero con menos crispación y nada de locura.

En las últimas dos semanas, los votantes todavía indefinidos estarán mas atentos a estas cuestiones que a la performance de los candidatos en Gran Cuñado.

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lunes, junio 01, 2009

Los nuevos sueños de Kirchner



Se vive un clima de euforia entre los kirchneristas de paladar negro que leen encuestas todos los días. El ex presidente ahora está convencido que ganará por más del diez por ciento de los votos en la provincia de Buenos Aires, y que esa diferencia le dará derecho a disputar el poder dentro del peronismo y presentar su candidatura a Presidente en el año 2001.

¿Cuánto hay de análisis objetivo y cuánto de autoconvencimiento? ¿Cuáles son las encuestas más serias, las que lo presentan a nueve puntos de Francisco De Narváez o las que hablan de un empate técnico, con una luz, a favor del oficialismo, de apenas dos puntos? Esto ahora, en Olivos, parece importar poco.
“Néstor está contento con la campaña. Siente que volvió a 2003”, explicó uno de los hombres que pasa más horas con el ex jefe de Estado que con su familia, y al que esta semana se lo vio paseando por las calles de Tigre sonriente, mientras el jefe besaba a los niños y firmaba autógrafos para las amas de casa.

Ataques y caricias


Se trata también de uno de los que más insistió ante Kirchner en su pedido de que se mostrara más moderado, más humano, más compresivo, menos agresivo y menos soberbio. El mismo que instruyó a los ministros Aníbal Fernández y Florencio Randazzo para que peguen bien fuerte y bien abajo en el corazón del peronismo disidente y sin guardarse ningún ataque personal contra De Narváez, Felipe Solá y Mauricio Macri. “Vago” y “traidor” son apenas dos de ellos. En las próximas horas se esperan media docena más. “Es una mezcla de campaña sucia con toques de ternura de Néstor y un discurso inteligente, que reinvindica lo mejor que hizo en sus primeros años de gobierno”, explicó un veterano encuestador y politólogo que trabaja para el gobierno y también para la oposición.

Como se viene sosteniendo desde este espacio, ahora la gran preocupación del hombre más poderoso de la Argentina, además de no cometer ni el más mínimo error para consolidar lo que supone como una victoria contundente, es lograr que los medios más importantes la presenten como más le conviene.

Foto de tapa

Dijo otro de sus hombres:
- Si Néstor gana será el gran triunfador de la elección. No será el único, pero sí el más importante. ¿A quién le darías vos la foto más grande, a quien pondrías en la tapa, con qué titulo arrancarías las noticias en la radio y la televisión?

El funcionario confirmó, además, que desde el gobierno harían todo lo posible para presentar cuanto antes, en Diputados, el controvertido proyecto de Ley de Radiodifusión. Y agregó que esperan lograr la media sanción justo antes de las elecciones del 28 de junio. ¿Se trata de una nueva muestra de poder, para condicionar la decisiva tapa del lunes?

El escenario ideal, para Kirchner, es ganar con la mayor diferencia posible, en el distrito más importante de la Argentina. Y rezar, a la vez, para que sus adversarios internos, en especial Carlos Reutemann, triunfen pero con la menor cantidad de votos que se puedan registrar.

El escenario real, sin embargo, muestra, hoy, otro panorama:

* Un Reutemann victorioso, con varios puntos por encima de Giustiniani, en virtual alianza con Schiaretti, Jorge Busti, y con De Narváez y Solá a la expectativa.
* Otro grupo de gobernadores que también se sienten ganadores, como el de Chubut, MarioDas Neves; de Salta, Juan Urtubey; y de San Juan, José Luis Gioja; que pretenden sentarse a discutir, el lunes 29, un nuevo reparto de poder que incluye los espacios de decisión y la caja del Estado nacional.
* Las expectativas de Daniel Scioli, quien pretende lo mismo que Kirchner y Reutemann.
* El plan de Macri, quien intentará presentar el seguro triunfo de Gabriela Michetti en la ciudad de Buenos Aires y la buena elección de De Narváez -gane por poco, o pierda por poco- como la plataforma para lanzar su propia candidatura a presidente en 2011.
* Un Congreso nacional muy enrarecido. Con legisladores no kirchneristas esperando para entrar a la cámara hasta diciembre, y otros kirchneristas intentando convalidar leyes que pretenda el gobierno.

¿Y si pierde?

Los operadores del ex mandatario no tienen respuesta a la pregunta: “¿Y qué pasa si Kirchner pierde?”. Tampoco quieren recordar la experiencia política de Carlos Menem, quien después de ganar las últimas legislativas siendo gobierno empezó a sufrir un incesante repudio, con algunas muestras de odio, de parte de la abrumadora mayoría de la sociedad. También, incluso, de quienes lo habían terminado de votar por temor a un futuro incierto.

Publicada también en El Cronista

martes, mayo 26, 2009

Las mil caras de Néstor Kirchner



Los hombres de negocios hacen apuestas no sobre el futuro político de la Argentina, sino sobre la psicología de quien gobierna, en los hechos, el país. Néstor Kirchner ahora parece tranquilo y amable, porque sus hombres de confianza y todos los encuestadores afirman que está ganando, en la provincia de Buenos Aires, por entre el cinco y el diez por ciento de los votos las elecciones del próximo 28 de junio. Pero, ¿cuánto tiempo se mantendrá así? ¿Cuántos días pasarán hasta que regrese el verdadero Kirchner, el de la pelea interminable contra el campo, el que ataca a medios y periodistas, el que favorece a empresarios amigos y persigue y hostiga a los enemigos?.

Alberto Fernández, ex jefe de Gabinete, uno de los hombres que más conoce a Kirchner, celebró, esta semana, por radio, la irrupción del nuevo personaje. Un político que habla sin gritar, que reivindica lo mejor que hizo durante los años que le tocó gobernar y que, además, es capaz de reconocer algunos de los errores que cometió, incluída la obcecada pelea contra los productores agropecuarios. Un ex presidente capaz de de seducir con la misma actitud que esgrimía apenas asumió en mayo de 2003 sin ganar la segunda vuelta y con apenas el 22 por ciento de los votos, necesitado de apoyo para gobernar, sin espacio para confrontar con los medios y los periodistas, y con un parlamento sin la mayoría relativa con la que contó a partir de las elecciones legislativas del año 2005.

“Me gusta más este Néstor. Y es muy posible que gane las elecciones”, pronosticó Fernández, alejado de la pelea cotidiana, pero más cerca del ex presidente que de cualquier otro referente del Partido Justicialista.

¿K no es H?

Él, y otros kirchneristas con algo de sentido común, como Daniel Scioli, Sergio Massa y Florencio Randazzo están hablando con los empresarios más poderosos de la Argentina para aclararles que Kirchner no es Hugo Chávez y que no está en el ánimo de este gobierno estatizar empresas como acaba de hacer el presidente de Venezuela con tres siderúrgicas del Grupo Techint.

Pero este gobierno ya se hizo cargo del Correo Argentino, de Aguas Argentinas, y de Aerolíneas Argentinas; se apropió del dinero de las Administradores de Fondos de Jubilados y Pensionados y lo usa como si se tratara de una partida más de Rentas Generales. Además, Kirchner considera a Techint un grupo empresario hostil. Es cierto que su inquina no llega al nivel de la que siente por el Grupo Clarín, pero si se revisa en detalle la historia de la relación es fácil concluir que esta administración no moverá un dedo para evitar que Chávez se apropie de las empresas del grupo.

Al principio, el kirchnerismo llegó a pensar en Techint y otros grandes grupos nacionales como parte de un ambicioso plan de nacionalización de recursos argentinos. El regreso de los viejos capitanes de la industria para manejar los servicios que se habían privatizado en los años noventa. Una idea que mezclaba antimenemismo puro y una inmejorable oportunidad: la de comprar a buen precio los activos extranjeros que con la devaluación y la pesificación tenían poco interés de quedarse en la Argentina.

El plan había sido “comprado” por el ministro de Planificación, Julio De Vido, e incluso por el entonces presidente, pero con el tiempo le hicieron un pequeño retoque: en vez de aliarse con los grandes jugadores nacionales, la administración K empezó a abrir el juego a los empresarios considerados amigos.

El vínculo con Techint se comenzó a enfriar cuando el conglomerado rechazó una y otra vez la invitación del gobierno para sumarse al club de la obra pública. Llegó al nivel de congelamiento en la época en que el entonces presidente acusó a Paolo Rocca de apostar a la candidatura presidencial de Roberto Lavagna. Pero terminó de descomponerse cuando Techint hizo pública su postura de no convalidar el sobreprecio que algunos funcionarios públicos querían autorizar en las obras que debía ejecutar la empresa sueca Skanska.

- Ese día nos hicieron la cruz. Y si no nos hostigaron como lo hicieron con Shell es porque el tipo de negocios que tenemos no da para que (el secretario de Comercio, Guillermo) Moreno nos llame todas las mañanas- explicó un alto directivo de Techint. Él cree que tanto Cristina como su marido estaban al tanto de lo que iba a hacer Chávez.

Tarde y mal

Con sus comunicados y declaraciones públicas en contra de la decisión de Chávez, los empresarios argentinos reaccionaron tarde y mal, pero enviaron una señal concreta: si Néstor es capaz de hacer lo mismo que Chávez, estamos dispuestos a resistir como no lo hicimos nunca.

La gran pregunta que se hacen ahora es con que Kirchner se encontrará el país el próximo lunes 29 de junio. Y hacen sus apuestas:

• Uno que gane por poco en la provincia de Buenos Aires, pero con la necesidad de sostener que triunfó contra todos, y la actitud avasallante de siempre.
• Uno que gane por poco pero conciente de la necesidad de negociar en el Congreso y con los caciques del peronismo, portador de un discurso conciliador y un traje de dirigente humilde.
• Uno que pierda en la provincia de Buenos Aires y, con menos poder todavía, se vuelva tan manso como lo precise para negociar su paulatino alejamiento del poder.
• Uno derrotado y resentido, que use los años que le quedan para hacer todo el daño que pueda a sus adversarios y las instituciones.

De todos los Kirchner, el último sería el más real, pero el menos posible. En ese sentido, el ex presidente ya perdió: no puede hacer lo que quiera, cuando quiera, y del modo que se le antoje.

Es así de sencillo: ya no puede.

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