A horas de las elecciones de medio término más importantes desde 1983, y en un clima de creciente interés, que hasta hace poco era de apatía, dos preguntas atraviesan a los encuestadores más serios. Las dos tienen que ver con la provincia de Buenos Aires. Una: ¿hay un alto porcentaje de votantes que se manifiesta indeciso pero, que, al final, va a optar por el Frente para de Todos? Dos: ¿está creciendo, por el contrario, un voto bronca que incluye los moderados que en diciembre de 2019 transformaron a Fernández en presidente y ahora están dispuestos a votar a la oposición?