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El Presidente ya está casi seguro de prorrogar la emergencia hasta el 13 de abril. No lo va a anunciar ahora, pero cree que será necesario prorrogarla porque recién un poco antes de esa fecha, después de Semana Santa, tendrá una dimensión más acabada del verdadero impacto del coronavirus en la Argentina.

Hoy en su programa "La mañana de CNN", Luis Majul presentó una columna editorial con el siguiente título: "Los líderes que no comprenden que el mundo ya cambió". En su comentario el periodista analizó las polémicas actitudes de algunos dirigentes ante el avance de la pandemia del Coronavirus. La misma fue presentada en el marco del formato "Una idea en 3 minutos", que desarrolla en su programa en la CNN Radio Argentina. A continuación el audio completo: 

El video casero, grabado por un pasajero de Aerolíneas Argentinas, uno entre los 10 mil que fueron repatriados desde que el gobierno dispuso la cuarentena, da vergüenza ajena. Se puede ver, con claridad, como un tripulante de la aerolínea de bandera, toma el micrófono y empieza a leer, desde la pantalla de su celular, un discurso oportunista, proselitista, fuera de contexto.

Ayer en el programa Terapia de Noticias por la señal LN+, Luis Majul, en diálogo con Francisco Olivera, realizó un análisis de la información y los datos actuales sobre el avance del coronavirus en Argentina.

Debutará con La Cornisa el último domingo de marzo, de 21 a 23 y con un nuevo ciclo llamado Mirá (lo que te digo), de lunes a jueves de 21 a 22. El periodista estará acompañado por Federico Andahazi, Martín Tetaz, Luciana Vázquez y Hugo Macchiavelli, en Mirá. Mientras que en La Cornisa, además de Agustina Girón, Macchiavelli y Javier Mozo; lo acompañara Laura Di Marco, con una participación especial.

El coronavirus hizo casi desaparecer a la grieta, pero siempre hay un par de despistados que no se terminan de enterar que el planeta cambió. A los casos de Cristina Fernández, Marcelo Tinelli, el agresor del hombre de seguridad y las 5 mil personas detenidas por violar la cuarentena, se le deben sumar, los provocativos tuits del ministro de Seguridad de la provincia de Santa Fe, Marcelo Sain, quien le echó la culpa del virus a “los chetos” que vuelven de viaje; y las declaraciones de Daniel Filmus, quien interpretó que los aplausos del jueves pasado no fueron para los trabajadores de la salud sino para el gobierno.

A pocas horas del inicio de la cuarentena, las caretas ya se empiezan a caer, y se puede comprobar de manera cabal que clase de persona que es cada uno. Enseguida vamos a hablar del Presidente, con quien pudimos tener ayer una comunicación muy breve pero muy fructífera. Pero empecemos por el principio. Fue muy lindo y conmovedor el “aplauso” a los profesionales de la salud. Lo que hay que exigir ahora es que se los proteja y se les de seguridad sanitaria, para que no se transforme en el grupo de riesgo con más muertos, como está sucediendo en Italia.

En las últimas horas parece crecer la posibilidad de que el gobierno decrete medidas de aislamiento cada vez más restrictivas. Medidas que apuntan al aislamiento total. Con prudencia, desde el lugar que tenemos, y en cumplimiento del servicio social que prestamos, me atrevo a decirte que lo correcto sería prepararte para lo peor, pero sin entrar en pánico.

Ante la pandemia, el Presidente se puso el traje que mejor le queda: el de bombero, en el medio del incendio. El mismo traje que usó Néstor Kirchner ni bien asumió. Al mismo tiempo, la vicepresidenta Cristina Fernández y su ego, demasiado inflado, perdieron relevancia, porque la irrupción del coronavirus se la llevó puesta. El viaje que hizo a Cuba cuando la mayor parte de los argentinos lo tenía prohibido habla por sí solo. Pero bien se podría aventurar, en términos de relevancia política: salió Cristina, entró Alberto.

Te recomiendo que piensen en esta palabra: adaptación. Es la que resume la actitud que hay que tener frente al avance de la epidemia global. Hizo mención a la adaptación, en un artículo reciente, el psiquiatra Andrés Mega. Adaptación significa modificar de manera integral nuestros hábitos para suplantarlos por otros que ya tenemos a nuestro alcance. Adaptación es, también, no pensar en la molestia o incomodidad que generan los cambios, sino ejecutarlos de manera paulatina y con responsabilidad.