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A los simuladores de la política se les caerá la careta. Entre los múltiples efectos del coronavirus, hay uno, muy positivo: hará caer los hilos de las caretas de cada uno de los dirigentes políticos que ejercen y disputan el poder. Porque la emergencia es tan notable que los terminará desnudando a todos.

Aunque parezca mentira, la irrupción del coronavirus en la Argentina ha generado, para el gobierno, dos buenas noticias. La primera: el presidente, con una breve pero efectiva cadena nacional, retomó la iniciativa política y el manejo de la agenda. Después de lo que se percibió como una cierta subestimación de la pandemia, la decisión de “preservar” al ministro Ginés González García y permitir que la secretaria de acceso a la salud y médica infectóloga, Carla Vizzoti, comunicara las decisiones oficiales, se puede considerar un cambio sobre la marcha, pero en el buen sentido.

Ayer, Jorge Asís, dio por sentado que el gobierno estaba loteado. No sé a vos, pero a mí me preocupó, y mucho. ¿Qué significa esto? ¿Que cada facción, dentro del gobierno, hace lo que quiere? ¿Qué por ejemplo, la facción que lidera la vicepresidenta Cristina Fernández y que impulsa La Cámpora, tiene un dirigente en cada espacio del gobierno donde se puede ejercer el poder político y manejar dinero del Estado?

"Atención todos los que se preocuparon. Quisieron doblegarnos. No pudieron. Somos libres. Estamos más fuertes que nunca. Nos tendrán que soportar todos los días. Y los domingos también. Ampliaremos". Así describió Luis Majul su actual situación. Lo hizo ésta mañana en su programa "La mañana de CNN". A continuación el audio completo:

A punto de cumplir sus primeros 100 días de gobierno, el Presidente parece estresado. Por momentos, atrapado sin salida, como el título de la vieja película protagonizada por Jack Nicholson. A las heladeras todavía no las puede llenar, el consumo no arranca y las condiciones de la economía, nacional e internacional, son muy desalentadoras. Para colmo, Cristina Fernández y sus soldados del soviet, al borde de la irresponsabilidad, lo presionan hasta límites insospechados.

Hace tres días que Alberto Fernández no habla. Y quienes recibimos información política, más allá de lo que publican los medios, nos hacemos dos preguntas urgentes. La primera: ¿Cristina y sus muchachos están limando a Alberto Fernández? Y la segunda: ¿Cristina lo está cristinizando, radicalizando, empujando a pelearse con el campo, con los jueces y fiscales, con los medios y los periodistas que no se someten a los caprichos de la expresidenta?

¿Empezó a funcionar el ministerio de la Venganza? ¿Cuál es el papel de Alberto Fernández? ¿Lo aprueba o lo impedirá? A continuación el audio completo de la columna editorial de Luis Majul hoy en CNN Radio:

Paula Oliveto, disparó contra la excarcelación de Julio De Vido en La Mañana De CNN. La Diputada Nacional y Presidente de la CC-ARI se expresó en una entrevista con Luis Majul, en el programa que conduce todas las mañanas por CNN Radio Argentina: "No se entiende que Casación no haya confirmado la condena firme por Once a Julio De Vido".

Alberto Fernández y su vicepresidenta tienen dos agendas paralelas. El Presidente necesita con urgencia cerrar el tema de la deuda y encender la economía. Y Cristina insiste con sus dos obsesiones: los fiscales y los jueces que la procesaron en graves causas de corrupción y los medios y periodistas.

Hay cosas, en este gobierno, que no se terminan de entender. ¿Para qué insiste con un aumento del 3 por ciento a las retenciones de la soja si la recaudación que va a obtener es mínima? ¿Es para equilibrar el déficit o porque quiere reeditar la guerra santa con el campo? ¿Para qué descarga sobre el sistema judicial una reforma jubilatoria y al mismo tiempo arremete con otro proyecto de ley que pone a Comodoro Py en estado de alerta permanente? ¿Para qué permite que tome estado parlamentario el delirante proyecto de intervención de la justicia en Jujuy, a la medida de Milagro Sala?