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(texto de la columna presentada ayer por Luis Majul en el programa +voces por la señal Ln+) El Presidente tuvo que sufrir una gastritis erosiva con sangrado para que Cristina Kirchner le volviera a dirigir la palabra.

Dan vergüenza: la última vez que se habían comunicado en forma personal fue cuando Alberto la había llamado para solidarizarse, después del fallido atentado de hace casi un mes y medio.

Qué vergüenza. Porque demuestran, una vez más, que se ponen ELLOS, bien grande, por encima del país.

Que les importa más sus diferencias personales que el índice de inflación de octubre del 6.3 por ciento que se acaba de conocer. Superior al índice de septiembre, con una acumulación del 88 por ciento en los últimos 12 meses.

Y ellos siguen jugando al te llamo solo si tu vida corre peligro.

El dólar tocó hoy los 300 pesos. ¿Qué esperan para dejarse de embromar?

¿Qué estalle una hiper o una devaluación descontrolada? ¿Que la pobreza, que hoy estaría superando el 40 por ciento, llegue al 60 o al 70 por ciento? No nos escuchen ni nos miren a nosotros. Presten un poco de atención al viceministro de Economía de su gobierno, Gabriel Rubistein. Porque nos está diciendo, en todos los idiomas, que esto se puede ir a la “miércoles” en cualquier momento.

Señores kirchneristas: La tía Kelly dice que un mes de inflación no va a ser una gran diferencia.

Sería bueno que mire el ranking de inflación de octubre de los países de Latinoamérica. Porque ahora sí: tenemos la copa América de campeones de la inflación. Incluso por encima de Venezuela.

Argentina 6,3%
Venezuela 6,2%
Nicaragua 1,3%
Guatemala 1%
Bolivia 0,75%
Colombia 0,72%
El Salvador 0,7%
Honduras 0,6%
México 0,57%
Brasil 0,57%
Chile 0,5%
Perú 0,45%
Paraguay 0,4%
Uruguay 0,21%
República Dominicana 0,28%
Ecuador 0,12%
Costa Rica 0,76%

Y sería bueno que le presten atención, también, a la inflación interanual en la región.

Venezuela 155.8 por ciento
Argentina 88, rumbo al 100 por ciento.
Chile, 12.8 por ciento.
Colombia, 12.2 por ciento.
Nicaragua, 12.1 por ciento
Honduras, 10.1
Guatemala, 9.7
Uruguay 9
Costa Rica, 8.9 por ciento.
Perú 8.6 por ciento.
México 8.4 por ciento
República Dominicana 8.2 por ciento.
Paraguay, 8.1 por ciento.
El Salvador 7.4 por ciento.
Brasil, 6.4 por ciento.
Ecuador, 4 por ciento.
Bolivia 2.8 por ciento.

¡Hagan algo para parar esto de una vez, porque ya no se aguanta más!

Y no hablen más de Macri, de la invasión rusa ni del COVID, ni de la derecha, porque Bolivia, a un ritmo mensual del 2.8 por ciento, tardaría 43 años en superar la inflación de tres dígitos que se espera para diciembre.

¿No era que estábamos librando una guerra sin cuartel contra la inflación?

Porque todavía antes de conocido el índice de octubre, ya estábamos en el podio mundial de países con super inflación:

Zimbabue 547,3%
Venezuela 220%
Sudán 129,5%
Argentina 95%
Turquía 73,5%
Sri Lanka 69,8%
Estamos cada vez más pobres.

Si.

Ya durante el segundo semestre de este año, el poder de compra del salario era casi un 8 por ciento menos que el del mismo período del año pasado.

Y si se compara, por ejemplo, el segundo trimestre de este año, con el mismo trimestre de 2017, se advierte una caída de casi el 25 por ciento, según el Centro de Investigación e Información de la República Argentina (CIFRA)

No tienen vergüenza.

La tontería que dijo la ministra Olmos sobre la inflación y el mundial podría haber terminado con un pedido de disculpas completo. “Después seguimos trabajando con la inflación pero primero que gane Argentina”.

¿Pero era necesario que se sumara el presidente, diciendo? “Lo que debemos pensar los argentinos es ver como ganamos el Mundial”.

Señores: Aunque salgamos campeones invictos, no hay mundial que pueda aplacar el hartazgo, la tristeza y la indignación que provoca el peor gobierno de la historia argentina.

Y no habrá mundial que pueda tapar, tampoco, el escándalo de la entrega de los planes sociales a los dirigentes que los usan como herramienta política.

Porque es imperdonable.

Ya sabés.

Sobre más de un millón 300 mil planes Potenciar, 253.184 presentaron una declaración jurada de bienes; 44.235 ganaban más de dos salarios mínimos; 66.211 gastaban con tarjeta de crédito más de dos salarios mínimos por mes; 52.987 eran o son dueños de autos; 10.477 tenían un auto comprado en el último año.

Y en este contexto, el gobierno le acaba de transferir casi 100 mil millones de pesos extra al líder del Movimiento Evita, Emilio Pérsico.

Con razón este caradura que atiende (como Juan Grabois y el Chino Navarro) de los dos lados del mostrador, sueña con un gobierno peronista que dure por lo menos 20 años. Porque su sueño de llenar no el gobierno, sino el país, de pobres, se está cumpliendo con creces.

Más que un sueño, es una pesadilla. Una pesadilla interminable. Porque encima, dentro de un par de días, el próximo jueves, la jefa de la secta nos va repetir que está dispuesta a volver para devolvernos la alegría y la esperanza.

Ella cobrando más de 20 mil dólares por mes, como producto de dos jubilaciones de privilegio. Y los jubilados de la mínima cobrando 140 dólares. Ellos abrazados a las cajas multimillonarias de las empresas del Estado. Y la clase media corriendo contra la inflación, y dando de baja todos los días un gasto nuevo.

El plan de la prepaga.

El colegio.

La universidad.

Las salidas a comer.

Netflix o Disney plus.

Y ni hablemos de la luz, el gas, el agua y las expensas. O mejor dicho: empecemos a agarrarnos de lo que tengamos más cerca. Porque por primera vez, después de muchos años, la inflación de los precios regulados le está ganando a la inflación de bebidas y alimentos.

La llamada inflación núcleo.

10 por ciento contra casi el 7 por ciento.

Qué vergüenza ellos.

Cuánto trabajo nosotros.

Ellos echándole la culpa a los grupos concentrados, los formadores de precios, y la ciudad de Buenos Aires, y nosotros, los periodistas no militantes, con la obligación de mostrarte los datos de la realidad.

Para que no nos tomen por idiotas.

Acá van algunos muy sencillos.

Inflación acumulada y comparada, durante los primeros 35 meses de gestión.

CFK primer mandato: 77 por ciento.
CFK segundo mandato: 108 por ciento.
Macri: 135 por ciento.
Alberto Fernández y CFK: 246 por ciento.

¿No van a decir nada el gobernador que grita pero no gobierna, Axel Kicillof, la portavoz que vocifera, Gabriela Cerrutti, la ministra de Desarrollo, Victoria Tolosa Paz, todos horrorizados por la inflación anual acumulada de Ah pero Macri llegando al 53 por ciento, contra este superinflación insostenible?

¿No van a hacer una serie de Netflix de varios capítulos dirigida Tristán Bauer con la participación especial de Darío Grandinetti, y gran elenco, así como se prestaron a esta vergüenza nacional, bancada con la plata de nuestros impuestos?

¿No van a hacer Tierra Arrasada II?

¿Qué pasó, muchachos?

¿No era que había que hacer memoria?

¿O perdieron la memoria?

¿Contrajeron amnesia?

Y ya que estamos hablando de coherencia y de memoria.

¿Qué pasó con el ex superministro, ex plomero del Titanic, el que decía que controlar precios era como pisar una manguera con agua?

¿Nos consideran tan imbéciles y burros como para creer que esta vez el congelamiento va a funcionar, después de cientos de intentos, desde 1953 para acá, solo porque según Pablo Moyano, Sergio Massa tiene credibilidad?

Pablo Moyano, antes de hablar, debería devolver los 7 mil millones de pesos que le debe a los socios de Independientes, ¿no?

Y Massa, antes de seguir haciendo anuncios, debería explicar porque no cumplió con su palabra de meter presos o barrer a los ñoquis de La Cámpora ¿no?

Porque hasta donde nosotros sabemos, a la mayoría de las empresas públicas en manos de los chicos grandes de Máximo Kirchner, Massa, les otorgó, para 2023, un presupuesto por encima de la inflación proyectada, otra gran mentira.

Desde el 70 por ciento hasta el 90 por ciento extra.

Solo una última sugerencia, antes de terminar:

Si quieren que recuperemos la alegría, dejen de mentir, porque ya no nos cabe ni medio relato.

Escrito por Luis Majul